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5/10/2024

La gorra de Francisco

 Soy de esas personas que tiene sus piques con sus amigos, de otros equipos. Mi amigo Paco, es valencianista. De Almassora, pero valencianista.

Cada fin de semana, nos picamos, pero nos alegramos o nos disgustamos mutuamente, como buenos amigos.

En pandemia, sufrió la perdida de su padre, Francisco. 

Su padre era albinegro por todos los costados. Almassorí, del Almassora y del Castellón. Era abonado de los que no faltaba a Castalia siempre que su salud se lo permitía. Patidor.


Le acompañaba en su coche, siempre, su gorra del Castellón. 

Al tiempo de fallecer, cuando las restricciones se lo permitieron, mi amigo Paco, quiso verme.

Escondía algo y quiso apartarse conmigo del grupo de amigos. Me dio la gorra y me contó la historia. "Mi padre era muy albinegro. Allá donde iba, hablaba del Castellón. Cuando iba a cualquier lado, se ponía la gorra, siempre la llevaba en el coche para no olvidarla. No tiene sentido que la tenga yo. Se que tú, la cuidarás porque tienes ese sentimiento".

Después de llorar, porque otra cosa no, pero llorona soy un rato, guardé la gorra. No supe que hacer con ella. La guardé.

El sábado, en la soledad de ver el partido contra el Murcia, la saqué por primera vez de donde la dejé descansar. La volví a guardar. El domingo, la volví a sacar para ver el partido del Córdoba.

No se que me impulsó a hacer eso. No se porque saqué del cajón la gorra de Francisco, que llevaba en el cajón tanto tiempo guardada. Tampoco se bien que hacer con ella ahora mismo. 

Solo se, que Francisco, estará muy contento, como tantos y tantos albinegros, en el tercer anfiteatro, como mi papá, viendo todo lo que ha pasado esta temporada.


10/02/2022

Sofía hace allioli. La lectura.

 Es domingo. Sofía está haciendo allioli. Lo se, hacía mucho que no venía por aquí. El verano, supongo.

Pero si. Sofía hace allioli en un domingo, primero de octubre, que es fiesta grande aquí. Así que, huyendo de misas y procesiones, nos hemos ido a ver a un puñado de buenos amigos.

Previo ritual dominguero, del almuerzo y ver si alguien se mojaba los pies en la playa, tan azul como la bandera que luce en verano, a pesar de las industrias petroquímicas que la acompañan.

Que bonito ha sido perderse entre las casetas de la fiesta, que no feria, del libro en Villarreal.

Que de gente escudriñando entre los muchos libros que buscaban ser compañero de vida de alguien.

Que ambiente...cuanta vida. 

Igual que en Almassora, que se hace tarde y mal. Con charlas a deshora y autores tostándose al sol.

No, en Villarreal hay cosas que saben hacerlas bien. Casetas bien ubicadas, sombra, comunicadas unas con otras...charlas a la sombra con asientos a la sombra...y música después de una amena charla entre escritores. 

 Nosotros nos hemos dado un paseo y hemos aprovechado para saludar a amigos. Mis queridos y premiados Luis y Julio Cesar.

Mis adoradas Amelia y Mari Carmen.

Y el premio hoy ha sido para Mario. No estaba Miguel, pero si uno de sus libros, que no tenía...así que se ha venido. para casa.

Y es que me gusta que mis niños lean. A pesar de las clases de lenguas, los dictados, la gramatíca...la mejor escuela que hay para no tener faltas de ortografía y ampliar vocabulario, es la lectura.

La imaginación, se pone en marcha con cada libro que lees. El mismo libro, es sentido de forma distinta. Cada personita que se adentra en sus páginas, encuentra las mismas palabras, pero diferentes sensaciones.

Voy a hacer ese experimento con Sofía.

Me ha pedido uno de mis libros. Uno de Luis en concreto. Dice que solo tiene las lecturas obligatorias del cole para leer y que tiene que seguir su ritmo. Vamos a probar a ver, si con el mismo libro, sentimos lo mismo las dos.

Es domingo, Sofia hace allioli. Hoy hay F1 y juega el Castellón. Desde aquí os recomendamos que leaís mucho...y yo...me voy a tomar mi vermut blanco.

5/29/2022

Sofía hace allioli. El allioli.

 Sofía hace allioli.

Porque si, Sofía hace allioli prácticamente todos los domingos.

Me ha resultado curioso esta semana, que han tenido media semana de vacaciones por eso de ser fiestas en el pueblo, que muchas personas que veían a Sofia le preguntaban por el allioli y que si era verdad que hacía, que querían probarlo.

Eso ha hecho que ella, que lista es más que los ratones coloraos, esté viendo oportunidades de negocio. Ayer ya me decía que igual que venden tarros en el super, que ya que empieza a haber demanda de allioli de Sofía, que habrá que poner precio al suyo.

Si ya lo dicen, que los niños de hoy, nacen enseñados...

Antes, nuestras cavilaciones eran más bien cuantos timbres tocar sin que nos pillaran en la carrera que te podías pegar de una esquina a otra...ahora, hay criaturas que ven ocasiones de ganar perricas por todos lados.

Que digo yo, que cualquier día de estos me está pidiendo también derechos de imagen por usar su nombre en el blog. Me va a tocar ir pensando en cambiar a Mario  solo quiere que gane el Barça ¿? 

Supongo que habrá mucha conversación futbolera hoy...con el Madrid y la catorze (perdón por ponerlo con zeta, pero es que a mi lo de la catorce me suena a nombre de birra). Otros estamos todavía viendo como una vez más nos han engañado con el club de nuestros dolores, porque ser del Castellón es no ganar para disgustos...pero ya termina mayo, el furbol, y esas discusiones de bar de los fines de semana se aparcan unas breves semanas.

Acaban también, para gloria de mi rodilla, las fiestas del pueblo, hasta agosto que llegue Vilafranca y Castellfort.

Es domingo, Sofia hace allioli y yo...me voy a tomar un vermut blanco.



5/08/2022

Sofía hace allioli . Sofía marchosa

 Pensaba que hoy no lo haría. Se ha despertado tarde. Normal. Ayer era la primera vez que salia de marcha.

Muchas emociones para ella . Estuvo toda la tarde viendo como hacía grafitis. Ella es muy fan de las pinturas, el lettering y esas cosas. No se separó del mural hasta que estuvo terminado. Disfrutó mucho viendo el proceso, que primero parecía una cosa y terminó siendo algo precioso. Espero, solo espero, que el día de mañana no encuentre una pintada suya poniendo "mamá yo no he sido". Se llevó de regalo varias láminas, preciosas todas ellas.

Disfrutaba a su vez de batallas de gallos, que yo, que nunca había presenciado nada parecido, he de decir que me resultó muy curioso el evento.

Para terminar el día, vino el plato fuerte, lo que llevaba tiempo esperando. El concierto de Arkano. Primera fila y a disfrutar. No es el rap algo que me entusiasme, pero he de reconoce
r que hasta yo lo pasé bien. Sofía tuvo su momento de gloria cuando le acercaron un micrófono para proponer una palabra y que el artista hiciera lo que llaman en la jerga rapera "freestyle". Ya había hecho la noche, aunque le quedaba a conocer a Arkano y hacerse la foto.

Pero mi reflexión hoy, más allá de la crónica lúdico festiva es sobre algo que me llamó mucho la atención. El publico...o su escasez. El personaje en cuestión es famoso, mucho. Supera el millón de seguidores en redes sociales. Ha salido en los talent shows de moda...Llena en Madrid  en conciertos donde la gente pasa rigurosamente por taquilla...y viene a Almassora. Un pueblo de algo más de 25 mil habitantes, entrada gratuita y, sinceramente, una servidora esperaba a más afluencia de público. Ya no solamente local. Aquí ya sabemos que a muchos los sacas de las palmas y el taconeo y, a pesar del comentario de "joer siempre flamenco y camela" pero que nos conocemos, lolailos.

Yo se el esfuerzo que ha supuesto traer todo lo que se montó ayer en Almassora, porque he tenido la suerte de poder vivirlo. Mi eterno agradecimiento a María Luisa y Esther porque desde el minuto uno que tuvieron la idea encima de la mesa, se volcaron por  montar una jornada inolvidable para los que se asomaron a disfrutar, como Sofía, que a sus 10 años, por primera vez, salió de marcha.

Es domingo, Sofía hace allioli y yo, sin que sirva de precedente, me voy a tomar una cerveza en lugar de vermut blanco.